miércoles, 1 de octubre de 2014

La Prensa como Ministerio de Propaganda: Punta de lanza para la criminalización.

Que la prensa oficial es un instrumento político del gobierno y la clase política, es sabido. Que estos son, a su vez, títeres multicolores pero manejados por las mismas manos empresariales; también.

Sin embargo, sería irresponsable ignorar su terrible influencia social o pretender desautorizar sus publicaciones en base a criterios éticos. Son amarillistas, tendenciosas, corruptas y mentirosas. Pero son las publicaciones que la mayor parte de la población considera INFORMACIONES. No por nada les llamamos Noticias.

La estrategia del Ministerio de Propaganda es aplicada prácticamente por los gobiernos de todo el mundo, desde los conceptos de Goebbels sobre el control comunicativo de masas hasta la estructura instrumental de la Reichspressekammer. Si bien no tiene categoría ministerial, es la prensa oficial la encargada de transmitir, y hacer creer, las versiones convenientes a las clases dominantes.

Al respecto, huelga enumerar las escandalosas publicaciones chilenas cuyo nivel de tendenciosidad despertó críticas en una ciudadanía que creían más borreguil de lo que resultó ser.
Nos creen estúpidxs pero sólo dormimos. Sin embargo, aunque el rechazo a la paranoia de La Segunda y su retorno del miedo o al terrorismo del pan integral en La Tercera fue rotundo, no debemos olvidar que gran parte de la ciudadanía se horrorizó con la supuesta emboscada nocturna que periodistas de Megavisión "sufrieron" de día; logrando su finalidad anti mapuche.

Actualmente existe una fuerte campaña mediática desplegada por la prensa oficial en ambos países para vincular, a su vez, al anarquismo español con el chileno y presentarlos como poderosos movimientos terroristas organizados. Enfoquémonos en dos publicaciones del periódico de mayor difusión en España: El País. Resumir su historia, que puede buscarse en internet, sería divagar. Mencionemos que no siempre fue una especie española de El Mercurio, pero hoy lo es.

El artículo titulado "Violencia anarquista de ida y vuelta entre Chile y España" da cuenta de los lineamientos investigativos de ambos estados y la amistosa complicidad que mantienen en cuanto a política criminalizadora:
Los servicios antiterroristas han elaborado un “informe confidencial” sobre los lazos entre el terrorismo anarquista de Chile y España. El epígrafe “actividad anarquista vinculada a España” sostiene que Chile es “objeto de atención permanente” de los “anarquistas revolucionarios e insurreccionales españoles”. El país sudamericano es “destino de militantes ácratas españoles, que en ocasiones se han visto relacionados con actividades violentas”. Y esas visitas “han tenido su respuesta con viajes de anarquistas chilenos a Madrid y Barcelona”.

Y finaliza con un elocuente y provocativo:
El informe advierte que el terrorismo chileno es “un referente para el resto de militantes del movimiento global anarquista” y que está “demostrado que parte de la financiación ha procedido de Europa”. Chile, más de 200 bombas después, no tiene interiorizado que eso sea terrorismo, según periodistas del país y fuentes de inteligencia.
Es conocida la capacitación que la policía española ha hecho a sus pares chilenos en materia de táctica antidisturbios, inteligencia y organización antiterrorista. Si bien Chile se muestra siempre como aprendiz, lo cierto es que existe un interés mutuo en esta campaña. Fundamentalmente porque la unión hace la fuerza, pero esta fuerza no sólo se refiere a pegar más fuerte sino, además, en cooperación comunicativa para efectos de imagen pública. Ya España, en su momento, fue campo de pruebas para el régimen nazi. Y Chile, por su parte, sigue siendo colonia española y no solamente estadounidense.

Esta estrategia de cooperación y asesoramiento se ve reflejada, con amplia cobertura de prensa, en las visitas oficiales que Peñailillo realiza a España y Francia con motivo de aprender planificación antiterrorista. Si nos preguntamos qué motiva a un gobierno empresarial a aumentar los índices de riesgo país hablando de terrorismo, debemos recordar que la meta última de esto es la resurección de la CNI-DINA al dotar de facultades operativas a la ANI. Validar el espionaje civil por parte de la clase política es una ganancia que bien vale el sacrificio de algunos millones de dólares en inversión extranjera.

Es por lo mismo que la criminalización es tan fuerte. El gobierno derechista de Bachelet no duda en declarar la guerra a cualquier manifestación social siquiera parecida a la izquierda. Desde colectivos marxistas a personas veganas, pasando por asambleas populares y comunidades mapuche; hoy todos son anarquistas.
La clave está en dejarle el trabajo de ariete a su fiel ministerio de propaganda. La Fiscalía se limita a vincular bombazos con personas específicas y su ideología. Pero es la prensa la que enfatiza que venden pan integral.

Acudiendo a otro artículo de El País, nos sentimos tentados a creer que se trata de un titular de Condorito o una broma: "El terrorismo anarquista copia a Al Qaeda". En una cuidadosa selección de palabras, como en toda publicidad, el periódico expone un modus operandi investigado por la alta autoridad referencial de la policía, si bien nadie estaría en condiciones de contrastar tales asertos con la realidad.
Todas estas acciones fueron reivindicadas por grupos diferentes, pero todos se pusieron, tras el nombre de la organización, el apellido FAI /FRI, un movimiento surgido en Italia. Esta es, según los investigadores, “la marca o franquicia” bajo la que se agrupa el nuevo terrorismo anarquista, “a remedo de lo que, en otro nivel, sucede con los grupos y / o células de combatientes islamistas, que cometen las acciones que posteriormente son reivindicadas por Al Qaeda”, reza un informe.
La exposición se hace como siempre, recurriendo primero al golpeteo emocional de enumerar los crímenes del anarquismo para luego afirmar con razones concretas esa primera "mala impresión" producida en quien lee. Eso sí, reservando algunos para ejemplificar cada argumento. Luego se suelta  a quemarropa la descabellada asociación citada, que germina en terreno preparado.

Llama la atención el énfasis que el artículo pone en vincular nuevamente al anarquismo chileno, fundamentalmente acerca del Fra-Caso Bombas del que el Ministerio Público de Chile aún intenta desquitarse por todos los medios:
Los investigadores están convencidos que el supuesto comando chileno había “trasladado a España su experiencia”. Es decir, creen que, aunque fueron absueltos en su país del llamado caso Bombas (y por tanto nada se les puede achacar) saben fabricar artefactos, por muy caseros que sean.
La derrota en Tribunales no podría ser cuestionada directamente por las autoridades, si bien la prensa tiene libertad de expresarla, rechazarla sarcásticamente e incluso presentar su propia tesis sin pruebas hablando de este "comando" anarquista. Sin descuidar, claro está, que se trata de una suposición. Se trata de un medio serio y sobrio, como el propio Mercurio.

Es importante que siempre exista un enemigo interno que combatir, a fin de justificar la existencia del estado policial y el gobierno empresarial. Pero es fundamental que este enemigo interno cambie constantemente de rostro.

La cadena es simple: La clase empresarial manda, la clase política planifica, la prensa convence y la ciudadanía aterrada exige que se ponga en práctica la "solución" que casualmente resulta útil a las clases dominantes. Luego, la cadena gira en sentido contrario: la prensa da voz a la exigencia pública, la clase política legisla y la clase empresarial cosecha ganancias. Las sobras son para el gobierno, los huesos para la prensa. Para la ciudadanía, nuevos impuestos y explotación pero en el feliz convencimiento de que ahora se está mejor.

Por su parte, la prensa mantiene su credibilidad recurriendo siempre a entregar sólo información oficial. Es decir, nada que venga de su parte sino que sea dicho por alguien más. Y el gobierno mantiene su autoridad dejándole a la prensa el trabajo de recibir primero la incredulidad y luego, a medida que el ariete golpea, el convencimiento público de absurdos tales como que existen comandos mapuche entrenados por las FARC o células anarquistas que copian el modelo terrorista de Al Qaeda (que, dicho sea de paso, fue una organización formada y mantenida por EEUU).

Así que si el próximo año te detienen en una marcha contra Monsanto, no te extrañes de ser formalizadx como anarquista que dio asilo a Osama Bin Laden.

Sin más, los artículos mencionados:
Violencia anarquista de ida y vuelta entre Chile y España.
El terrorismo anarquista copia a Al Qaeda.



No hay comentarios: