Sobre el cambio de calendario y 2015,
queremos compartir algunas reflexiones y datos respecto al delicado panorama
que se nos viene encima.
Bachelet es
peligrosa. Debido a su familia y trayectoria política, está en relación con los
altos mandos militares, cúpulas de poder y organizaciones internacionales.
Aplica sus métodos, cuenta con su apoyo, tiene acceso a información y
contactos.
Su gobierno
anterior demostró que no duda en utilizar trucos sucios, mentiras, tráfico de
influencias ni violencia para proteger su avance hacia un Chile totalmente
capitalista y utilitario a EEUU.
Existe un periodo
de marcha blanca de las acciones represivas, una “operación silencio” durante
el primer año de cada gobierno, especialmente en el actual.
Se busca debilitar
a los objetivos mediante ofensivas que no signifiquen una alerta importante,
tantear fortalezas y debilidades, y servir de calentamiento previo para
entrenar las operaciones conjuntas de las distintas secciones del gobierno así
como su funcionamiento particular.
Lo notamos viendo
como a diversas bases de lucha (en concepto: anarquistas, mapuche, etc.) se les
atacó sistemáticamente más sin sostener un frente de lucha abierto. Por otra
parte, la ANI –que se espera fortalecer como herramienta política- fue partícipe
de muchos procedimientos en los cuales no se mantuvo. Ambos puntos parecen un
cambio de planes sobre la marcha pero son todo lo contrario. Así se planificó,
este fue un periodo adaptativo y su aplicación se verá a contar de este año.
Sin embargo, su
principal función es reunir información sobre las organizaciones sociales
movilizadas contra la agenda capitalista de la clase política. Para avanzar
decisivamente en la ruta represiva que han seguido los gobiernos anteriores
(todos son parte del mismo juego) y evitar repetir sus errores, es necesario
contar con información actual, confiable y estratégica.
Buscan entender a
cabalidad la dinámica de las colectividades movilizadas, sin confiar en trucos
usados, información simplemente estadística ni apuestas de probabilidades. Esto
significa que no escatiman esfuerzos ni recursos en el espionaje civil a nivel
de organizaciones de todo tipo (y no sólo las “importantes”), estudio de redes,
seguimientos individuales, recopilación de datos.
No obstante,
existe una graduación de complejidad respecto a su avance. En esta primera
etapa se nota una operación de cerco y asedio contra la izquierda movilizada.
Por una parte,
están “siguiendo el rastro” hacia las bases del movimiento, esto entendido en
términos de organización. Partiendo desde colectivos desorganizados y grupos
sin medidas de seguridad, realizan estudios de redes y contactos. A nivel
grupal, trabajan con infiltraciones e intervención de comunicaciones. A nivel
individual, con seguimientos y espionaje.
De esta manera
identifican a los principales grupos activos y las relaciones que mantienen
entre sí.
Sobre esto debemos
advertir fuertemente la inmensa colaboración que el estado policial a que
apunta Bachelet recibe de las redes sociales manejadas por sus opositores. Hay
quienes por autorreferencia, o sin mala intención pero también sin
precauciones, ponen a disposición del espionaje gubernamental toda clase de
contenidos útiles. El ejemplo más claro son los recursos audiovisuales, fotos y
videos, que sirven de evidencia y material para montajes a fiscalía. Pero no es
lo único. Las agendas de contactos, informaciones, comentarios, datos
publicados (actividades, nombres, descripciones) o involuntarios (ubicación,
redes, alcance de medios); todos datos que pueden obtenerse por la vía común de
sapear el perfil (por ejemplo desde cuentas truchas) o hasta mediante espionaje
informático.
El principio
fundamental es no confiar en nada cuyo funcionamiento no dependa de quien lo
usa. En otras palabras, desconfiar de cualquier medio que no controlemos, y por
lógica básica con énfasis en los que sean controlados y desarrollados por el
enemigo.
Podemos hablar de
algunas claves laberínticas para dificultar (nunca impedir) el espionaje en las
redes. Pero no vale la pena extenderse similarmente respecto a los teléfonos,
pues no tienen ninguna forma de encubrirse y en los cuales la única forma de
ocultar comunicaciones -que pueden incluso estar siendo oídas y registradas en
tiempo real-, es utilizar claves y códigos (que al tener parámetros lógicos
pueden ser desencriptados con mayor o menor trabajo).
Utilizar internet es similar a aceptar reunirse y coordinarse en una sala facilitada por los servicios de inteligencia capitalistas, con amoblado y cámaras incluídos. Utlizar teléfono es como llevarse a un PDI, un OS9 y alguien de la ANI en el bolsillo.
Utilizar internet es similar a aceptar reunirse y coordinarse en una sala facilitada por los servicios de inteligencia capitalistas, con amoblado y cámaras incluídos. Utlizar teléfono es como llevarse a un PDI, un OS9 y alguien de la ANI en el bolsillo.
Difícil
dimensionar la catastrófica mezcla de usar Internet móvil.
En cuanto a la
consecuencia moral de estos medios, nos sigue pareciendo un desentone de mal
gusto hablar de acción, comunidad y cambios mientras nuestros cachetes
comienzan a engordar, ponerse pálidos y colgar en la soledad de un computador.
Considerando todo
esto y que al analizar costes y beneficios vemos claramente que los primeros
tienen más peso, consideramos importantes los siguientes puntos:
- Es necesario dejar Internet de lado en
situaciones en que no es imprescindible (reconocer las limitaciones y riesgos
de Internet, estar conscientes de para qué es útil y en qué situaciones no es
más que un problema) y recuperar las relaciones humanas básicas para la
organización de un movimiento fuerte; capaz de plantearse correctamente (y no
sobre ideas poco claras, prejuicios ni modas) los objetivos de su articulación
y vías de acción.
Con esto, lograr
la consistencia necesaria para hacer partícipe de éstas a la gran masa
ciudadana que si, bien presenta nueva capacidad crítica y analítica, continúa
(y eso nos incluye a todxs) alienada en mayor o menor grado.
- Cada ciclo tiene
su tiempo y en el escenario actual es vital la madurez de entender cuando es
necesario hacer una pausa, reorganizarse, finalizar proyectos o retirarse. Esto
sin ninguna sombra de duda generada por egos de nombre, imagen o autoconcepto.
Es necesario
deshacerse de los egos de firma y autoría si queremos ser una herramienta
realmente útil a esta causa criminalizada y combatida con todas las fuerzas de
un estado ilegítimo, delictual e impositivo.
- Por otra parte, la arremetida del gobierno es
demasiado fuerte para ser resistida por individualidades o grupos pequeños.
Afortunadamente el movimiento se ha dado en una dinámica cooperativista y
solidaria que permite apoyos diversos hacia cada sector. Pero no es suficiente.
Instamos a los colectivos e iniciativas con menos trayectoria a sacrificar sus
nombres al bien de la causa común y aprovechar sus ideas y energías para
fortalecer a proyectos anteriores que, sin bien han ganado solidez con el
tiempo, están siendo debilitados por la guerra sucia e injusta del sistema.
Por nuestra parte, como Liberto, hacemos estas invitaciones basadxs en nuestra propia decisión de predicar con el ejemplo y añadimos a nuestras razones el hecho ya conocido de que hemos sido apuntados con las acusaciones más absurdas y diversas.
Esto no implica un
riesgo inmediato ya que, como cada montaje, se trata de ataques burdos
similares a los ladridos de un perro que muerde poco. Pero muerde. Nos preocupa
sinceramente el estar bajo investigaciones malintencionadas del estado y que
esto afecte tanto a las personas que suscriben nuestras comunicaciones como a
quienes contactemos –incluso una sola vez para algo simple- al tomar nuestro
material.
Pronto subiremos
algunos apuntes en los que hemos estado trabajando. Esperamos que sean de
utilidad para paliar el complejo escenario que se avecina pero instamos a no
perder el sentido de precaución ni el realismo. Ninguna ayuda será solución
definitiva, al menos ninguna que salga de internet. Incluso nos preocupa el
nivel de funa que tengamos. Puede ser ninguna o poca y en tal caso las
precauciones serán pequeñas molestias inútiles. Puede ser mucha y en ese caso
la falta de precauciones puede tener consecuencias desastrosas. Por ende,
invitamos a tomar esas pequeñas molestias y a aplicar el mismo principio a
contextos similares. La ANI no es un grupito montajista de fiscales fachos, es
una organización de espionaje y contraespionaje internacional. Si les interesa,
revisen con cuidado lo que subiremos. No es algo grande,
apenas unos humildes artículos, pero estamos funadxs. Al menos lo sabemos, pero
muchas personas y colectivos también lo están sin saberlo.
Sintetizamos y
resumimos todo esto en nuestra recomendación esencial: medidas de seguridad.
Tómenlas si no las tienen, fortalézcanlas y varíenlas si ya las implementan.

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